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lunes, 29 de abril de 2013

EL MISTERIOSO TESORO DEL PICO DE VICTORIO

El Pico de Victorio, es un sistema rocoso situado en la Cuenca Hebrillo, al sur de Nuevo México. Se le dio el nombre de Victorio porque fue uno de los escondites secretos del gran jefe de la Banda de los Chihenne Chiri, conocidos posteriormente como los Apaches.
Este afloramiento rocoso con apenas 150 metros de altura, está rodeado de un vasto desierto de matorrales conocido como la Jornada del Muerto. Lo que significa Camino de la Muerte, porque durante las primeras exploraciones españolas, los misioneros del siglo XVIII, tuvieron acceso directo a través de este territorio hostil indio-apache. Muchos murieron a causa de los ataques de los indios y otros del terrible desierto.
En este inhóspito terreno, el gran jefe Victorio almacenó una fabulosa riqueza sustraída a los españoles. Unas cavernas situadas alrededor del Pico, que al parecer sirvió como depósito de las inmensas cantidades de oro, muchos fundidos en decenas de miles de lingotes.
Con el paso del tiempo quedó en el olvido, sin embargo cuando decenas de fuentes comenzaron a corroborar la historia, el ansia del oro no pudo ser detenida.
Cientos, quizás miles, de toneladas de lingotes de oro fueron sustraídas de manera ilícita de las cavernas. Los beneficiarios, “supuestamente” entre ellos el trigésimo sexto presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson, personas relacionadas con el Ejército, la Agencia Central de Inteligencia,(CIA), y la delincuencia organizada.
La teoría de la conspiración jamas hubiera salido a la luz a no ser por un programa de televisión llamado Misterios sin resolver, dirigido por el norteamericano Robert Stack, en él, afirmaron que las tropas federales de la Blanca Sands Missile Range incautaron el tesoro para trasladarlo a Fort Knox.
Sin embargo, la historia viene de mucho antes de que el Pico Victorio fuera englobado por el gobierno. Un hombre llamado Milton Ernest “Doc” Nos, pasó algún tiempo estudiando el Pico tras descubrirlo en una cacería de ciervos. Doc, un buscador de aventuras nacido en Oklahoma se encontraba en noviembre de 1937 junto con cuatro amigos y sus respectivas esposas. Los hombres decidieron dar una batida en la Cuenca Hembrillo, cuando empezó a llover. Doc buscó refugio cerca de la cumbre de la montaña. Tras la espera, notó como si la zona hubiera estado trabajada de alguna manera.
Tras indagar, pronto vio una gran roca. Una vez apartada, el asombro no fue para menos. Encontró un enorme pasillo que conducía directamente hacia la montaña. En esos momentos Doc pensó que sería una antigua mina abandonada.
Cuando la lluvia finalmente se detuvo, regresaron al campamento. Doc contó el descubrimiento a su esposa Babe. Ambos decidieron guardar el secreto para volver al lugar posteriormente. Al cabo de unos días volvieron con linternas y cuerdas a la misteriosa entrada. Babe se quedó en la entrada ante cualquier posible imprevisto.
Un estrecho pasadizo de unos 22 metros de largo pudo recorrer Doc sin apenas dificultad. En la parte inferior se encontró con una gran piedra que cuelga del techo, casi bloqueando su camino. Con tremenda dificultad pudo llegar a la parte inferior donde había una pequeña habitación. En las paredes dibujos, algunos pintados y otros cincelados, parecían haber sido hechas por los indios. La curiosidad de Doc aumentaba por momentos.
En un extremo de la cámara, el pasillo continuaba hacia abajo. Doc siguió descendiendo esta vez hasta unos 40 metros hasta encontrar una gran caverna natural. Ante la inquietante oscuridad, Doc se alarmó cuando vio un esqueleto humano, arrodillado y atado. Al parecer la persona había sido dejada deliberadamente para morir allí. A medida que fue recorriendo la sala encontró muchos más esqueletos amaniatados de igual forma, apilados en un pequeño recinto similar a una cámara funeraria. Un total de 27 esqueletos humanos encontró en la gran sala.
Pero su arriesgada exploración dio su fruto ante la incrédula mirada de Doc. En uno de los rincones encontró un tesoro. Montones de monedas, joyas, sillas de montar, artefactos de oro, estatuas de la Virgen María, incluso viejas cartas de correo posiblemente del asalto al Pony Express. Pero este tesoro sólo fue el comienzo. Mucho más abajo la exploración dejó un tanto indiferente a Doc, miles de barras de metal negras, con un peso de unos 19 kg, estaban apiladas en el rincón y cubiertas por pieles de búfalo.
Ante el tiempo transcurrido llenó sus bolsillos con monedas de oro, agarró un par de espadas y regresó en busca de Babe que estaba esperando ansiosa en la entrada. Después de contar todo lo que vio, insistió en volver a la mina para poder recoger algún trozo pequeño del metal negro y regresar de vuelta a través del estrecho pasillo. Después de mucho buscar encontró un trozo que subió a la superficie. Ya con la luz del sol, observó un destello de color amarillo. La grava de la ladera durante años había pintado de negro de suciedad. Lo que parecía un pedazo de hierro fue una barra de oro macizo.
Los próximos años fueron felices para la familia Noss. Trabajó de forma incesante hasta que inesperadamente llegó a un punto muerto en agosto de 1939, cuando una explosión de dinamita en lugar de ampliar el paso selló completamente la caverna principal.
Doc Noss pasó los siguientes 10 años en un esfuerzo de recuperar el acceso, siendo en vano. Trabajó con una serie de socios el último de los cuales Charlie Ryan disparó y mató a Noss en un altercado en Hatch en Nuevo México el 5 de marzo de 1949. Después de la muerte de Doc, su mujer Babe y sus hijos continuaron con los esfuerzos de recuperar el acceso a la gran sala del tesoro.
Pero el ejército de los Estados Unidos que había realizado una amplia investigación sobre el Pico Victorio, obtuvo el control de la zona cuando el lugar se convirtió en un campo de bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial.
Fue entonces cuando los miles de lingotes fueron desapareciendo paulatinamente. La codicia del poder comenzó a tejer su telaraña en un desenfreno de egoísmo. Incluso el nombre del presidente Lyndon Jonhson apareció en el programa televisivo al descubierto, con varias fuentes alegando que el presidente fue instrumental en la planificación y ejecución de la extracción del oro.
La posesión de oro por parte de los ciudadanos es ilegal bajo la ley federal en todo el periodo de la presidencia de Jonhson. Además el Pico de Victorio es propiedad del estado de Nuevo México y la retirada del oro sin el permiso de Nuevo México, es violar la ley.
El gobierno desestimó todos los informes pasando a ser reclasificados como rumores.
Una campaña que se ha llevado a cabo durante muchos años a fin de mantener a los buscadores de tesoros fuera del alcance de los misiles que hay en la zona.Se calcula que la cantidad de oro retirado del Pico Victorio supera los 25 millones de onzas. En 1995 el gobierno que jamás quiso mostrar la zona, selló completamente todos los accesos a la cueva del Pico Victorio. Quizás como precaución?, o tal vez quiera ocultar el misterioso tesoro de 30.000 millones de dólares.

1 comentario:

  1. la verdad,es que habia visto un articulo,donde el presidente lyndon johnson aparecia con kennedy,en un viaje que en principio era para pruebas de misiles,y en el mismo viaje,hicieron una segunda parada en una base,aparentemente,pequeña e inospita,donde supuestamente almacenaban el oro.De hecho el presidente johnson,mando construir una pista de aterrizaje,donde aterrizaban aviones tipo hercules o similares(para transporte y carga)en su propio rancho.Imaginaos........

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