Los avanzados conocimientos del pueblo dogón sobre la estrella Sirio se han considerado un misterio durante décadas. Sin telescopios ni otros medios tecnológicos, ¿cómo alcanzaron los dogones esos conocimientos?
Sirio, la estrella más brillante del cielo nocturno, es visible desde el polo sur terrestre hasta las latitudes de Islandia. Desde las civilizaciones más antiguas su intenso brillo siempre ha fomentado la curiosidad y fantasía del hombre; en Egipto, por citar un ejemplo, el día de su aparición sobre el horizonte después de un periodo de invisibilidad (lo que los astrónomos llamamos el ‘orto helíaco’) marcaba el inicio de las inundaciones del Nilo.
Sirio debe su intenso brillo aparente a su proximidad a la Tierra, pues se encuentra a una distancia de tan sólo 8,6 años-luz. La estrella que nos fascina a simple vista es dos veces más masiva y 25 veces más luminosa que el Sol y tiene un rápido movimiento propio en el cielo.
Fue el estudio de este movimiento, que presenta unas marcadas oscilaciones, lo que hizo predecir al astrónomo alemán Friedrich Bessel en 1844 la existencia de una pequeña compañera, Sirio B, que acabó siendo observada por el astrónomo estadounidense Alvan Graham Clark en 1862. Sabemos hoy que Sirio B no es mas que una estrella enana blanca, un pequeñísimo residuo estelar compacto e inerte. Aunque tiene la mitad de la masa del Sol, Sirio B es del tamaño de nuestro planeta Tierra. Por su débil brillo y su proximidad a la deslumbrante Sirio A, es imposible observar Sirio B sin un buen telescopio.
Sirio A y Sirio B se encuentran ligadas gravitacionalmente. Según se estimó en 1851, una década antes de la primera observación de Sirio B, el tiempo que tarda ésta en dar una vuelta alrededor de Sirio A es de 50 años. Más recientemente se han detectado ciertas anomalías en el movimiento orbital de Sirio B que podrían explicarse con la presencia de una hipotética tercera estrella, Sirio C, que a pesar de los esfuerzos de los astrónomos nunca ha sido observada, por lo que su existencia resulta aún incierta.
Los dogones son un grupo étnico establecido en el centro de Malí, cerca del rio Níger y en torno a la gran falla de Bandiagara. Sus tradiciones religiosas y su cultura son ancestrales: conservan vistosos bailes con espectaculares máscaras, cultivan una original técnica en escultura y practican una arquitectura muy peculiar: las viviendas dogonas construidas en la misma falla Bandiagara son patrimonio de la humanidad. Según una tradición dogona unos dioses anfibios (llamados ‘Nommo’) llegaron en tiempos remotos desde el cielo en un barco volador.
El antropólogo francés Marcel Griaule (1898-1956) estudió a los dogones durante los últimos 25 años de su vida. Analizó sus tradiciones y creencias gracias a unas extensas conversaciones con el chamán ciego Ogotemeli. El contenido de éstas fue recogido documentalmente por Germaine Dieterlen (1903-1999), estrecha colaboradora de Griaule, en su libro ‘Le renard pâle’.
Y es aquí donde entran Sirio y otros astros.Relatan Griaule y Dieterlen que, cada 50 años aproximadamente, los dogones celebraban una fiesta llamada ‘sigui’ que estaba íntimamente relacionada con la estrella Sirio. Según Dieterlen, Ogotomeli habría revelado a Griaule unos conocimientos avanzadísimos de astronomía. Los dogones atávicos ya conocían los anillos de Saturno, los cuatro satélites galileanos de Júpiter y, lo que es aún más sorprendente, sabían perfectamente que Sirio era una estrella doble. Es más, la periodicidad de 50 años de la fiesta sigui tendría su raíz en el periodo orbital de Sirio B
En 1976, el escritor anglo-americano Robert K.G: Temple publicó ‘El misterio de Sirio’, un libro en el que sostenía la tesis de que unos extraterrestres, que habrían entrado en contacto con la civilización egipcia hace unos 5.000 años, habrían comunicado sus extraordinarios conocimientos de astronomía, y estos conocimientos habrían sido transferidos por los egipcios a los dogones. Como Sirio era tan importante para los egipcios, pusieron mucho énfasis en comunicar sus conocimientos. Naturalmente los extraterrestres fueron incorporados a la arcaica tradición dogona como los dioses Nommo. Temple incluso llega a encontrar indicios en la cultura dogona de la posibilidad de que Sirio fuese una estrella triple, argumentando que conocían la existencia tanto de Sirio B como de Sirio C.
A pesar de lo fascinante de la historia, nadie medianamente serio cree hoy en las tesis de Temple. Hace 20 años que el antropólogo danés Walter van Beek emprendió un concienzudo trabajo de campo con el pueblo dogón y quedó sorprendido por sus modestos conocimientos de astronomía. Van Beek publicó un trabajo (‘Dogon restudied’) en el que subrayó que las tesis de Temple son especulaciones sobre los relatos de Griaule y Dieterlen que, a su vez, están basados exclusivamente en una fuente: el chamán Ogotemeli.
Sin duda los dogones habían tenido contacto con los occidentales antes de la llegada de Griaule a su territorio. Van Beek se refiere a un misionero jesuita que visitó a los dogones antes de Griaule. El astrónomo francés Henri Alexandre Deslandres estuvo en territorio dogón, con una expedición científica, observando un eclipse de Sol en 1893. Es de resaltar que Griaule también era astrónomo amateur.
Lo más plausible es que el avanzado conocimiento en astronomía de Ogotemeli fuese el resultado de un proceso de contaminación y asimilación cultural, es decir, que sus conocimientos en astronomía los hubiese adquirido gracias a los visitantes occidentales. Como ha señalado el gran Carl Sagan, los conocimientos de Ogotemeli reflejaban el conocimiento occidental de la astronomía hacia 1932. Ogotemeli no poseía ningún conocimiento más avanzado al occidental de la época (por ejemplo, conocía los anillos de Saturno pero no los de Urano ni los de Neptuno; tampoco sabía de los numerosos satélites de Júpiter o Saturno). Además, Ogotemeli caía en algunos errores propios de la astronomía occidental de la época.
Es cierto que los dogones se interesaban mucho por la astronomía y no es de extrañar que sus conversaciones con los numerosos visitantes occidentales de finales del XIX y principios del XX acabasen abordando temas del cielo. Sirio y su compañera enana blanca estaban de gran actualidad en la astronomía occidental de los 1920s y resulta muy plausible que el astrónomo amateur Griaule comentase sus conocimientos a Ogotemeli. Quizás Ogotemeli simplemente asintió, o fingió saber, y la narración de Griaule quedó contaminada por su propio interés en el tema, y por su ferviente deseo de demostrar la complejidad de las creencias religiosas de los dogones.
Fueron los terrestres, y no los extraterrestres, los que comunicaron conocimientos astronómicos a Ogotemeli y los dogones. El estudio científico de Sirio ya entraña fascinantes sorpresas y misterios, sin que tengamos que recurrir a exóticos alienígenas anfibios.
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miércoles, 1 de mayo de 2013
GRANDES AMORES DE LA HISTORIA: "LIU Y XU,EL AMOR DE LOS 6000 ESCALONES"
La historia se remonta a hace más de medio siglo cuando Liu Guojiang que tenía 19 años de edad, se enamoró de una mujer de 29, madre y viuda llamada Xu Chaoqing. En ese momento, era inaceptable e inmoral para un hombre joven y chino amar y convivir con una mujer mayor y con hijos. Para evitar el mercadeo de chismes y curiosidades, la pareja decidió irse a vivir a una inaccesible cueva en Jiangjin County en Chongqing, suroeste de China.
Perdida entre las montañas, y a salvo de críticas de familiares, amigos y vecinos por las diferencias de edades y las condiciones de sus respectivas vidas, la pareja padecía las condenas a su amor y Liu, en un heroico acto decidió construir un refugio muy artesanal para ambos alejados del caldo de reproches.
En un principio, no tenían nada, ni electricidad o incluso nada que llevarse a la boca excepto sus propios labios. Tenían que comer hierba y las raíces que encontraban en la montaña, y Liu fabricó artesanalmente una lámpara de queroseno ( traído de la ciudad ) que utilizaron para aligerar sus sombras. La vida fue muy dura y Xu sintió que había atado Liu y le preguntó en varias ocasiones, “¿te arrepientes?” a lo que Liu siempre respondió, “Siempre y cuando seamos positivos, la vida va a mejorar”.
El camino hasta su recóndito hogar era muy complicado, paraje virgen y escarpados riscos conducían a una pequeña cueva donde firmaron sus mejores años. Al principio y debido a la dificultad, era sólo Liu el que bajaba de vez en cuando para casos de necesidad extrema relegando a Xu a la soledad de 2 intensas jornadas cuando marchaba su marido del hogar.
El “detalle” que Liu dedicó a su amada se fraguó a partir del segundo año, y durante más de 50. Liu decidió tallar, poco a poco y con sus propias manos los escalones necesarios para salvar los 1550 metros de desnivel de la montaña y así facilitar la bajada de su mujer.
En 2006, su historia se convirtió en la mejor historia de amor de China (premio de una importante publicación). El gobierno local decidió preservar la “escalera del amor” y el lugar donde vivió la pareja como un museo, para que esta historia de amor pueda ser recordada para siempre.
El premio por la historia fue recibido por uno de los hijos del los “modernos” Romeo y Julieta, Liu Mingsheng, quien acudió a la ceremonia con una pequeña y curiosa lámpara de queroseno hecha con un frasco de tinta por su propio padre. Liu hijo explicó que las lámparas caseras de queroseno han sido la única manera en la que sus padres han “iluminado” su amor refugiados en la montaña, y explicó que éstos no estuvieron presentes en la ceremonia de premiación debido a su avanzada edad.
Alejados del mundo y la civilización, Liu y Xu formaron su propia familia y tuvieron hijos y como en los cuentos de hadas, vivieron felices desde entonces en su original refugio, en el que permanecen juntos a pesar de su avanzada edad hasta principios de este año , cuando Liu murió en brazos de su mujer amada, en su hogar de siempre…después de una jornada de labores en el campo. “Mis padres han vivido recluidos por más de 50 años por el amor que se tienen. No tienen electricidad y mi padre hacía lámparas de queroseno para iluminar nuestras vidas”, dijo el hijo de los apasionados amantes de Chongqing.
Perdida entre las montañas, y a salvo de críticas de familiares, amigos y vecinos por las diferencias de edades y las condiciones de sus respectivas vidas, la pareja padecía las condenas a su amor y Liu, en un heroico acto decidió construir un refugio muy artesanal para ambos alejados del caldo de reproches.
En un principio, no tenían nada, ni electricidad o incluso nada que llevarse a la boca excepto sus propios labios. Tenían que comer hierba y las raíces que encontraban en la montaña, y Liu fabricó artesanalmente una lámpara de queroseno ( traído de la ciudad ) que utilizaron para aligerar sus sombras. La vida fue muy dura y Xu sintió que había atado Liu y le preguntó en varias ocasiones, “¿te arrepientes?” a lo que Liu siempre respondió, “Siempre y cuando seamos positivos, la vida va a mejorar”.
El camino hasta su recóndito hogar era muy complicado, paraje virgen y escarpados riscos conducían a una pequeña cueva donde firmaron sus mejores años. Al principio y debido a la dificultad, era sólo Liu el que bajaba de vez en cuando para casos de necesidad extrema relegando a Xu a la soledad de 2 intensas jornadas cuando marchaba su marido del hogar.
El “detalle” que Liu dedicó a su amada se fraguó a partir del segundo año, y durante más de 50. Liu decidió tallar, poco a poco y con sus propias manos los escalones necesarios para salvar los 1550 metros de desnivel de la montaña y así facilitar la bajada de su mujer.
En 2006, su historia se convirtió en la mejor historia de amor de China (premio de una importante publicación). El gobierno local decidió preservar la “escalera del amor” y el lugar donde vivió la pareja como un museo, para que esta historia de amor pueda ser recordada para siempre.
El premio por la historia fue recibido por uno de los hijos del los “modernos” Romeo y Julieta, Liu Mingsheng, quien acudió a la ceremonia con una pequeña y curiosa lámpara de queroseno hecha con un frasco de tinta por su propio padre. Liu hijo explicó que las lámparas caseras de queroseno han sido la única manera en la que sus padres han “iluminado” su amor refugiados en la montaña, y explicó que éstos no estuvieron presentes en la ceremonia de premiación debido a su avanzada edad.
Alejados del mundo y la civilización, Liu y Xu formaron su propia familia y tuvieron hijos y como en los cuentos de hadas, vivieron felices desde entonces en su original refugio, en el que permanecen juntos a pesar de su avanzada edad hasta principios de este año , cuando Liu murió en brazos de su mujer amada, en su hogar de siempre…después de una jornada de labores en el campo. “Mis padres han vivido recluidos por más de 50 años por el amor que se tienen. No tienen electricidad y mi padre hacía lámparas de queroseno para iluminar nuestras vidas”, dijo el hijo de los apasionados amantes de Chongqing.
DIOGENES DE SINOPE,LA VIDA DE UN CINICO EN UN BARRIL
La figura de Diógenes enseguida pasó a ser una leyenda de provocación y la imagen del sabio cínico por excelencia, de aspecto descuidado, burlón y sarcástico. Su forma de vida perruna, su estilo agresivo, su comportamiento siempre en contra, le diferencian sin confusiones.
Vivía en un tonel, buscaba a plena luz del día con un candil, nada menos que al hombre, se masturbaba en público, comía carne cruda, escribía libros a favor del incesto y del canibalismo. Si alguien es el prototipo de trasgresor, ese es Diógenes de Sinope.
Nació en Sinope (Asia Menor) entre los años -413 y -400 y murió en Corinto en el año -323. Este mismo año es probable que murieran también Aristóteles y Alejandro Magno. Su padre era banquero y cuenta Diógenes Laercio que un buen día decidió consultar al oráculo y recibió como respuesta "invalidar la moneda en curso", que como todas las respuestas de los oráculo era enigmática, dicha respuesta tenía al menos tres sentidos: falsificar la moneda, modificar las leyes o transmutar los valores.
Diógenes no quiso elegir e hizo las tres cosas, el resultado fue la expulsión y el destierro de Sinope. “Ellos me condenan a irme y yo les condeno a ellos a quedarse”, fue su irónico comentario.
Forzado por estas circunstancias deambuló por Esparta, Corinto y Atenas, en esta ciudad frecuentó el cinosarges y se hizo discípulo de Antístenes, optó por llevar una vida austera y adoptó la indumentaria cínica, como su maestro.
Desde sus comienzos en Atenas mostró un carácter apasionado, llegando Platón a decir de él, que era un Sócrates que se había vuelto loco. Pone en práctica de una manera radical las teorías de su maestro Antístenes. Lleva al extremo la libertad de palabra, su dedicación es criticar y denunciar todo aquello que limita al hombre, en particular las instituciones. Propone una nueva valoración frente a la valoración tradicional y se enfrenta constantemente a las normas sociales.
Se considera cosmopolita, es decir, ciudadano del mundo, en cualquier parte se encuentra el cínico como en su casa y reconoce esto mismo en los demás, por tanto en mundo es de todos. La leyenda cuenta que se deshizo de todo lo que no era indispensable, incluso abandonó su escudilla cuando vio que un muchacho bebía agua en el hueco de las manos.
Conoció a algunos de los filósofos y gobernantes de la época, se cuenta la anécdota de que estando un día en las afueras de Corinto, se le acercó a Alejandro Magno y ofreció concederle lo que quisiera, a lo que el filosofo respondió simplemente: “apártate a un lado que me quitas el sol”. Esta anécdota pretende reflejar claramente que el sabio no necesita nada de los poderosos, que está por encima de las riquezas materiales y de la ambición del poder. Esta actitud crea una radical separación con los políticos.
Todo esto es posible pero se necesita un duro entrenamiento (askesis). Diógenes, como todos los cínicos recomienda el entrenamiento para adquirir la areté, ejercitarse tanto física como mentalmente para endurecerse y llegar a la impasibilidad y a la autosuficiencia. La independencia se consigue con el esfuerzo, como el viejo héroe Heracles, que sirve de ejemplo a los cínicos, porque vive conforme a su propia valoración de las cosas y no según normas ni convenciones impuestas desde fuera.
Escribió algunos libros, que se han perdido, pero todos los indicios hacen suponer que eran de carácter breve y en forma de máximas o sentencias agudas e irónicas, según sus comentaristas.
Su muerte, como no podía ser de otra manera, también es motivo de anécdotas. Según algunos murió por su propia voluntad, suicidándose mediante la contención del aliento, dueño de su destino y del momento de su muerte. Según otros murió de las mordeduras de un perro, esta vez de los de cuatro patas o de una indigestión por comer pulpo crudo. Y cuentan también otros que aún resuena el eco de las carcajadas del sabio de vez en cuando y que sus amigos levantaron un monumento en su honor, que consistía en una columna coronada por un perro de mármol.
Vivía en un tonel, buscaba a plena luz del día con un candil, nada menos que al hombre, se masturbaba en público, comía carne cruda, escribía libros a favor del incesto y del canibalismo. Si alguien es el prototipo de trasgresor, ese es Diógenes de Sinope.
Nació en Sinope (Asia Menor) entre los años -413 y -400 y murió en Corinto en el año -323. Este mismo año es probable que murieran también Aristóteles y Alejandro Magno. Su padre era banquero y cuenta Diógenes Laercio que un buen día decidió consultar al oráculo y recibió como respuesta "invalidar la moneda en curso", que como todas las respuestas de los oráculo era enigmática, dicha respuesta tenía al menos tres sentidos: falsificar la moneda, modificar las leyes o transmutar los valores.
Diógenes no quiso elegir e hizo las tres cosas, el resultado fue la expulsión y el destierro de Sinope. “Ellos me condenan a irme y yo les condeno a ellos a quedarse”, fue su irónico comentario.
Forzado por estas circunstancias deambuló por Esparta, Corinto y Atenas, en esta ciudad frecuentó el cinosarges y se hizo discípulo de Antístenes, optó por llevar una vida austera y adoptó la indumentaria cínica, como su maestro.
Desde sus comienzos en Atenas mostró un carácter apasionado, llegando Platón a decir de él, que era un Sócrates que se había vuelto loco. Pone en práctica de una manera radical las teorías de su maestro Antístenes. Lleva al extremo la libertad de palabra, su dedicación es criticar y denunciar todo aquello que limita al hombre, en particular las instituciones. Propone una nueva valoración frente a la valoración tradicional y se enfrenta constantemente a las normas sociales.
Se considera cosmopolita, es decir, ciudadano del mundo, en cualquier parte se encuentra el cínico como en su casa y reconoce esto mismo en los demás, por tanto en mundo es de todos. La leyenda cuenta que se deshizo de todo lo que no era indispensable, incluso abandonó su escudilla cuando vio que un muchacho bebía agua en el hueco de las manos.
Conoció a algunos de los filósofos y gobernantes de la época, se cuenta la anécdota de que estando un día en las afueras de Corinto, se le acercó a Alejandro Magno y ofreció concederle lo que quisiera, a lo que el filosofo respondió simplemente: “apártate a un lado que me quitas el sol”. Esta anécdota pretende reflejar claramente que el sabio no necesita nada de los poderosos, que está por encima de las riquezas materiales y de la ambición del poder. Esta actitud crea una radical separación con los políticos.
Todo esto es posible pero se necesita un duro entrenamiento (askesis). Diógenes, como todos los cínicos recomienda el entrenamiento para adquirir la areté, ejercitarse tanto física como mentalmente para endurecerse y llegar a la impasibilidad y a la autosuficiencia. La independencia se consigue con el esfuerzo, como el viejo héroe Heracles, que sirve de ejemplo a los cínicos, porque vive conforme a su propia valoración de las cosas y no según normas ni convenciones impuestas desde fuera.
Escribió algunos libros, que se han perdido, pero todos los indicios hacen suponer que eran de carácter breve y en forma de máximas o sentencias agudas e irónicas, según sus comentaristas.
Su muerte, como no podía ser de otra manera, también es motivo de anécdotas. Según algunos murió por su propia voluntad, suicidándose mediante la contención del aliento, dueño de su destino y del momento de su muerte. Según otros murió de las mordeduras de un perro, esta vez de los de cuatro patas o de una indigestión por comer pulpo crudo. Y cuentan también otros que aún resuena el eco de las carcajadas del sabio de vez en cuando y que sus amigos levantaron un monumento en su honor, que consistía en una columna coronada por un perro de mármol.
EL PRIMERO DE MAYO
El 1 de mayo se celebra el Día Internacional de los Trabajadores. Se viene realizando en esta fecha como lucha reivindicativa y para conmemorar el aniversario de los graves sucesos acontecidos en Chicago, Estados Unidos, en mayo de 1886.
Aquel día se convocó por parte del sindicato norteamericano AFL (Federación Estadounidense del Trabajo), una jornada de movilizaciones en pro de una jornada laboral de 8 horas. Anteriormente, la AFL había acordado en su cuarto congreso celebrado en 1884, que desde el 1 de mayo de 1886, la duración legal de la jornada laboral debía ser de 8 horas y, que si estas peticiones no eran escuchadas, se acudiría inmediatamente a la huelga. Por aquel entonces las jornadas del obrero medio en Estados Unidos alcanzaban unas 12 horas, incluso más, siempre en unas condiciones extremadamente precarias.
Llegado el 1 de mayo de 1886 y a la vista que desde las instituciones no se había hecho lo suficiente para satisfacer las demandas obreras, salieron a la calle 340.000 trabajadores y más de 5.000 fábricas tuvieron que paralizarse de costa a costa de los Estados Unidos. En Chicago, las movilizaciones continuaron los siguientes días, a pesar de ser duramente reprimidas por las autoridades. Tras tres días de huelga, el 4 de mayo se produjo la tristemente famosa matanza de la plaza de Haymarket, en la cual alguien lanzó una bomba del tamaño de una naranja a la policía y ésta contestó abriendo fuego contra los manifestantes, matando a 38 de ellos.
Posteriormente a estos sucesos fueron juzgados y condenados a muerte 8 de los organizadores de las revueltas en un proceso que no tuvo garantías legales. Tras eso, el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, que tuvo lugar en París en 1889, acordó establecer el 1 de mayo como Día del Trabajador, honrando así a los “Mártires de Chicago”.
Aquel día se convocó por parte del sindicato norteamericano AFL (Federación Estadounidense del Trabajo), una jornada de movilizaciones en pro de una jornada laboral de 8 horas. Anteriormente, la AFL había acordado en su cuarto congreso celebrado en 1884, que desde el 1 de mayo de 1886, la duración legal de la jornada laboral debía ser de 8 horas y, que si estas peticiones no eran escuchadas, se acudiría inmediatamente a la huelga. Por aquel entonces las jornadas del obrero medio en Estados Unidos alcanzaban unas 12 horas, incluso más, siempre en unas condiciones extremadamente precarias.
Llegado el 1 de mayo de 1886 y a la vista que desde las instituciones no se había hecho lo suficiente para satisfacer las demandas obreras, salieron a la calle 340.000 trabajadores y más de 5.000 fábricas tuvieron que paralizarse de costa a costa de los Estados Unidos. En Chicago, las movilizaciones continuaron los siguientes días, a pesar de ser duramente reprimidas por las autoridades. Tras tres días de huelga, el 4 de mayo se produjo la tristemente famosa matanza de la plaza de Haymarket, en la cual alguien lanzó una bomba del tamaño de una naranja a la policía y ésta contestó abriendo fuego contra los manifestantes, matando a 38 de ellos.
Posteriormente a estos sucesos fueron juzgados y condenados a muerte 8 de los organizadores de las revueltas en un proceso que no tuvo garantías legales. Tras eso, el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, que tuvo lugar en París en 1889, acordó establecer el 1 de mayo como Día del Trabajador, honrando así a los “Mártires de Chicago”.
LA ORDEN DE LOS ILLUMINATI
Illuminati. Nombre por el que se conoce mayormente la Orden de los Perfectibilistas o Iluminados de Baviera. Fue una sociedad secreta fundada el 1 de mayo de 1776 en Ingolstadt, Baviera, Alemania por el alemán Adam Weishaupt. Illuminati en latín significa "Los Iluminados".
Weishaupt creó esta sociedad con el propósito de derrocar a los gobiernos y reinos del mundo además de erradicar a todas las religiones y creencias para unificar la humanidad bajo un Nuevo Orden Mundial, basado en un sistema muy similar al comunista, y con una moneda única y una religión universal, donde según sus creencias, cada persona lograría la perfección.
Sin embargo, los propósitos finales eran solamente conocidos por Weishaupt y sus más íntimos seguidores. Nesta Webster, autora de Revolución Mundial. El Complot contra la civilización y profunda conocedora del tema, describe así las seis metas a largo plazo de los Illuminati: Abolición de la monarquía y de todo gobierno organizado según el Antiguo Régimen.
Supresión de la propiedad privada de los medios de producción para individuos y sociedades, con la consecuente abolición de clases sociales.
Abolición de los derechos de herencia en cualquier caso.
Destrucción del concepto de patriotismo y nacionalismo y sustitución por un gobierno mundial y control internacional.
Abolición del concepto de la familia tradicional y clásica.
Prohibición de cualquier tipo de religión, (sobre todo la destrucción de la Iglesia Católica Apostólica Romana) estableciendo un ateísmo oficial.
Los Illuminati tienen su origen en los cultos precristianos y en las masonerías del mundo antiguo y medieval.
Tras la fundación, Adam Weishaupt (frater Spartacus) atrajo a jóvenes estudiantes y a Adolf von Knigge, quien escribió el Rito de Los Iluminados de Baviera, junto a él. Por ello, los Illuminati bávaros rápidamente se extendieron por Austria y otros puntos de Europa, afiliando a personalidades de la talla de Herder, Goethe, Cagliostro, el Conde de Saint-Germain, entre otros.
Animado por su éxito, Adam Weishaupt tomó la determinación de afiliarse a la masonería y ordenó la infiltración y el dominio de la misma.
En 1782, en una reunión de la masonería continental, los Illuminati intentaron la proeza sin éxito, por la oposición de la Gran Logia de Inglaterra y los recelos de Los Iluminados Teósofos y del Gran Oriente de Francia.
El 22 de junio de 1784, el Elector de Baviera intuyó el peligro que suponían Los Illuminati para la Iglesia católica y las monarquías, debido a su ideología revolucionaria, igualitaria y libertaria, y aprobó un edicto contra éstos y la masonería. En 1785, el edicto se confirmó y Weishaupt marchó al exilio de Ratisbona, para dirigir la Orden desde el extranjero y fallecer el 18 de noviembre de 1830.
Los restos de la Orden de Los Illuminati tuvieron dos destinos: Europa y Estados Unidos. Así, la implicación de los restos de la Orden en Europa en la Revolución francesa está fuera de toda duda. El conde de Mirabeau introdujo la Orden en Francia y los revolucionarios Saint-Just, Camile Desmoulins, Danton, Herbert y Marat fueron miembros de Los Illuminati. El famoso Conde de Cagliostro, que participó en las tramas del proceso revolucionario francés, creó la Masonería egipcia y fue asesinado en los calabozos de la Inquisición, también recibió la iniciación en las logias de Weishaupt.
Otra cuestión muy diferente es la prolongación de Los Illuminati en tierras norteamericanas. Si es posible asegurar que Los Illuminati desaparecieron de Europa en las primeras décadas del siglo XIX, de forma y manera absoluta, resulta inexacto afirmar lo mismo en el caso de Estados Unidos. Existen demasiadas pruebas que permiten afirmar lo contrario: el sello del dólar de Estados Unidos, las órdenes norteamericanas que se declaran hoy herederas de Los Illuminati y una serie de cartas que resultan reveladoras, sobre todo cartas del siglo XIX.
Así, en 1785, se constituyó la Logia Colombia de la Orden de Los Illuminati en New York, a la cual se afiliaron como Hermanos el gobernador De Witt; un ancestro de Franklin Delano Roosevelt, Clinton Roosevelt; Horace Greeley, director del Tribune; y el mismísimo Jefferson. Aquí, encontramos el embrión de la Orden de Los Illuminati en Estados Unidos, justo un año después de la prohibición en Baviera. La presencia en Estados Unidos de Los Illuminati se ha mantenido durante dos siglos, es decir, hasta el presente, pero en organizaciones iluministas (The Order, Skull&Bones, The Shriners, Grand Lodge Rockefeller) algo alejadas de las creencias de Los Illuminati bávaros, del Rito de Los Iluminados de Baviera y de las enseñanzas de Weishaupt.
Un ejemplo de esa presencia lo encontramos en un hecho histórico: el presidente estadounidense F.D. Roosevelt, miembro de los Shriners, ordenó que apareciesen en el dólar estadounidense la pirámide truncada con el triángulo y el ojo "que todo lo ve" en la parte superior (símbolo de Los Illuminati de Weishaupt), los trece escalones de la pirámide (13 grados del Rito de los Iluminados de Baviera), las inscripciones en latín Annuit Coeptis y Novus Ordo Seculorum, la fecha 1776 (fecha de la fundación de Los Illuminati de Baviera). El sello de la pirámide, para muchos, coronó una muy larga tradición iluminista en los EE.UU.
En la actualidad, existen dos o tres órdenes sucesoras de los Illuminati: Orden Illuminati del escritor y filósofo Gabriel López de Rojas, The Illuminati Order de Solomon Tulbure, Skull and Bones, etc. Los Illuminati fundados en España en 1995 por Gabriel López de Rojas siguen defendiendo los principios revolucionarios de los Illuminati bávaros, mientras que otras órdenes iluministas se han decantado por el capitalismo, muy en la línea de la francmasonería idealista.
Tiempo después del control sobre las logias francmasónicas que duró varios años la Inquisición descubrió los planes que tenían los Illuminati de derrocar la Iglesia católica y comenzó con la persecución y arresto de los miembros hasta erradicarlos por completo. Los restos de los Illuminati fueron a parar a Estados Unidos y Francia. En EE.UU., participaron en la creación de la Logia Colombia y de los Skull & Bones, más tarde la primera conocida como Gran Logia Rockefeller. En Francia, participaron en los sucesos revolucionarios.
Weishaupt creó esta sociedad con el propósito de derrocar a los gobiernos y reinos del mundo además de erradicar a todas las religiones y creencias para unificar la humanidad bajo un Nuevo Orden Mundial, basado en un sistema muy similar al comunista, y con una moneda única y una religión universal, donde según sus creencias, cada persona lograría la perfección.
Sin embargo, los propósitos finales eran solamente conocidos por Weishaupt y sus más íntimos seguidores. Nesta Webster, autora de Revolución Mundial. El Complot contra la civilización y profunda conocedora del tema, describe así las seis metas a largo plazo de los Illuminati: Abolición de la monarquía y de todo gobierno organizado según el Antiguo Régimen.
Supresión de la propiedad privada de los medios de producción para individuos y sociedades, con la consecuente abolición de clases sociales.
Abolición de los derechos de herencia en cualquier caso.
Destrucción del concepto de patriotismo y nacionalismo y sustitución por un gobierno mundial y control internacional.
Abolición del concepto de la familia tradicional y clásica.
Prohibición de cualquier tipo de religión, (sobre todo la destrucción de la Iglesia Católica Apostólica Romana) estableciendo un ateísmo oficial.
Los Illuminati tienen su origen en los cultos precristianos y en las masonerías del mundo antiguo y medieval.
Tras la fundación, Adam Weishaupt (frater Spartacus) atrajo a jóvenes estudiantes y a Adolf von Knigge, quien escribió el Rito de Los Iluminados de Baviera, junto a él. Por ello, los Illuminati bávaros rápidamente se extendieron por Austria y otros puntos de Europa, afiliando a personalidades de la talla de Herder, Goethe, Cagliostro, el Conde de Saint-Germain, entre otros.
Animado por su éxito, Adam Weishaupt tomó la determinación de afiliarse a la masonería y ordenó la infiltración y el dominio de la misma.
En 1782, en una reunión de la masonería continental, los Illuminati intentaron la proeza sin éxito, por la oposición de la Gran Logia de Inglaterra y los recelos de Los Iluminados Teósofos y del Gran Oriente de Francia.
El 22 de junio de 1784, el Elector de Baviera intuyó el peligro que suponían Los Illuminati para la Iglesia católica y las monarquías, debido a su ideología revolucionaria, igualitaria y libertaria, y aprobó un edicto contra éstos y la masonería. En 1785, el edicto se confirmó y Weishaupt marchó al exilio de Ratisbona, para dirigir la Orden desde el extranjero y fallecer el 18 de noviembre de 1830.
Los restos de la Orden de Los Illuminati tuvieron dos destinos: Europa y Estados Unidos. Así, la implicación de los restos de la Orden en Europa en la Revolución francesa está fuera de toda duda. El conde de Mirabeau introdujo la Orden en Francia y los revolucionarios Saint-Just, Camile Desmoulins, Danton, Herbert y Marat fueron miembros de Los Illuminati. El famoso Conde de Cagliostro, que participó en las tramas del proceso revolucionario francés, creó la Masonería egipcia y fue asesinado en los calabozos de la Inquisición, también recibió la iniciación en las logias de Weishaupt.
Otra cuestión muy diferente es la prolongación de Los Illuminati en tierras norteamericanas. Si es posible asegurar que Los Illuminati desaparecieron de Europa en las primeras décadas del siglo XIX, de forma y manera absoluta, resulta inexacto afirmar lo mismo en el caso de Estados Unidos. Existen demasiadas pruebas que permiten afirmar lo contrario: el sello del dólar de Estados Unidos, las órdenes norteamericanas que se declaran hoy herederas de Los Illuminati y una serie de cartas que resultan reveladoras, sobre todo cartas del siglo XIX.
Así, en 1785, se constituyó la Logia Colombia de la Orden de Los Illuminati en New York, a la cual se afiliaron como Hermanos el gobernador De Witt; un ancestro de Franklin Delano Roosevelt, Clinton Roosevelt; Horace Greeley, director del Tribune; y el mismísimo Jefferson. Aquí, encontramos el embrión de la Orden de Los Illuminati en Estados Unidos, justo un año después de la prohibición en Baviera. La presencia en Estados Unidos de Los Illuminati se ha mantenido durante dos siglos, es decir, hasta el presente, pero en organizaciones iluministas (The Order, Skull&Bones, The Shriners, Grand Lodge Rockefeller) algo alejadas de las creencias de Los Illuminati bávaros, del Rito de Los Iluminados de Baviera y de las enseñanzas de Weishaupt.
Un ejemplo de esa presencia lo encontramos en un hecho histórico: el presidente estadounidense F.D. Roosevelt, miembro de los Shriners, ordenó que apareciesen en el dólar estadounidense la pirámide truncada con el triángulo y el ojo "que todo lo ve" en la parte superior (símbolo de Los Illuminati de Weishaupt), los trece escalones de la pirámide (13 grados del Rito de los Iluminados de Baviera), las inscripciones en latín Annuit Coeptis y Novus Ordo Seculorum, la fecha 1776 (fecha de la fundación de Los Illuminati de Baviera). El sello de la pirámide, para muchos, coronó una muy larga tradición iluminista en los EE.UU.
En la actualidad, existen dos o tres órdenes sucesoras de los Illuminati: Orden Illuminati del escritor y filósofo Gabriel López de Rojas, The Illuminati Order de Solomon Tulbure, Skull and Bones, etc. Los Illuminati fundados en España en 1995 por Gabriel López de Rojas siguen defendiendo los principios revolucionarios de los Illuminati bávaros, mientras que otras órdenes iluministas se han decantado por el capitalismo, muy en la línea de la francmasonería idealista.
Tiempo después del control sobre las logias francmasónicas que duró varios años la Inquisición descubrió los planes que tenían los Illuminati de derrocar la Iglesia católica y comenzó con la persecución y arresto de los miembros hasta erradicarlos por completo. Los restos de los Illuminati fueron a parar a Estados Unidos y Francia. En EE.UU., participaron en la creación de la Logia Colombia y de los Skull & Bones, más tarde la primera conocida como Gran Logia Rockefeller. En Francia, participaron en los sucesos revolucionarios.
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